domingo, 25 de noviembre de 2007

Florecer

Hoy cumplí una vez más una fantasía que he estado alimentando desde hace demasiado tiempo, ver tu cara durmiente al despertar, nunca pensé que me emocionaría de esta manera. Siempre creí que solo serias un trofeo más en mi cama, pero me equivoqué demasiado, el trofeo soy yo, definitivamente eres superior y no me cuesta reconocerlo.
Ahora me pondré algo de ropa, intento levantarme sin despertarte, sin hacer el menor ruido que interrumpa tus sueños. Algo más vestido salgo al jardín y veo tus flores, tu patio, tu casa y me detengo a pensar que todo lo que esta aquí es tuyo, incluyéndome; todo aquí tiene tu esencia, me siento casi un intruso también.
Cuando te vi por primera vez, no supe reconocer lo que me llamo la atención de ti, me acerqué y me rechazaste, con mi orgullo destrozado partí en retirada, pero con la promesa interna de que te haría mía. Después de tanto insistir durante meses, me aceptaste una copa y te diste cuenta que no era el típico patán que creíste que sería, toda esa noche charlamos y me enamoré de tu risa, de tu pelo, de tus confesiones de amor hacia otro; no por que fueran hacia otro, sino por todo el amor que había en ellas. Me gané tu amistad aunque yo quería más que eso.
Me avergüenzo un poco al pensar esto, pero pacientemente esperé a que él te defraudara, en el momento justo ataqué. Mientras tú llorabas penas de amor con un par de copas extra, hice de amigo fiel y te lleve a casa para más tarde robarte algo más que el aliento. Ahí realmente empezó todo. No necesito más explicaciones.
Es primavera y las flores de tu jardín están floreciendo, así como tú lo hiciste en mis brazos ayer noche.

0 comentarios: