viernes, 19 de octubre de 2007

Nada más

Hoy llegaste muy tarde y cansado de trabajar, aun así te duchaste y saliste muy rápido a ver a tus amigos, no comiste nada, últimamente ya casi ni pasas en casa. te extraño.

Estos últimos tres meses has estado muy distinto, no te culpo, es mi culpa pero que más puedo hacer?.

Te acuerdas como te costo convencerme que nos viniéramos a vivir juntos? los problemas que tuvimos después para adaptarnos a las mañas del otro? nuestros padres no querían dejarnos ir! pero aun así lo superamos y logramos ser felices.

Luego tuvimos esos problemas por mi depresión, ambos sabemos que nunca lo superé, no se porque me sentía tan mal si contigo a mi lado lo tenia todo y tu te enojabas conmigo por no entenderme lo que me hacia sentir peor. Tenia tu apoyo y por momentos me sentía feliz pero con la sombra de la pena detrás de mi corazón. Nunca pudiste entender que no podía ser completamente feliz con mi pasado acechando mi futuro, y yo porque te amo, para verte contento fingí, pero ambos sabíamos que mentíamos por el otro, eso provoco todo lo vino después.

Te veo muy triste ahora mientas miras la televisión, me siento muy culpable. Desde hace tres meses que miras con envidia a los enamorados en la calle, veo como por las noches te esmeras por odiarme pero lloras porque no puedes y yo lloro contigo. Desde hace tres meses prohíbes que se pronuncie mi nombre en tu grupo de amigos, ya no te vistes con colores y tratas mal a las mujeres que se te acercan, las que no son pocas, siempre fuiste muy atractivo.

Desde hace tres meses que ya no comes bien, duermes poco, lloras a menudo y aunque no lo digas se que me extrañas, cuando duermes en la casa ni siquiera te acercas a mi lado de la cama, pero aun así aun guardas algunas cosas mías, deberías botarlas, no te hace bien.

Yo también te extraño y lloro mucho por ti, aun te amo con todas mis fuerzas, cuando no estas en casa tomo tus cosas y busco tu olor en ellas aunque no puedo encontrarlo, mientras duermes te miro y si te destapas te tapo nuevamente, siempre has sido muy friolento mi amor. Cuando estoy frente a ti no quieres verme y cuando te grito o te susurro al oído no me escuchas, estoy desesperada, no quiero asustarte.

Aunque estemos mal por todo lo que ha pasado, se que me amas y yo también... pero nunca me perdonarás que me haya ahorcado con tu bufanda favorita. Hace tres meses.

1 comentarios:

Anónimo dijo...

wenas :)
escribes muy bien ninia
pero triste la historia
no tenia por q matarse eia T_T
pienso q hay q enfrentar todo y la muerta no es un escape para los problemas
todo pasa por algo
siempre hay q buscar el lado bueno de las cosas :)




saludos
q tes bien
soy el diego, el amigo del kaune xD






bye