miércoles, 16 de enero de 2008

Laverna

Discípulo de la diosa
Luz de mis ojos
No me devuelvas el alma
Sigue con tu naturaleza
Que hoy te regalo además mi corazón

Te llevaste todo a tu paso
Con la gracia de un ladrón
Sigilosamente entraste a mi ser
Y te llevaste el invierno
Y te llevaste mi amor.

Te llevaste el brillo de tus ojos, pero no los míos
Te llevaste las caricias, pero no mi piel
Te llevaste mi risa, pero no mi boca
Te llevaste tu cuerpo, pero no tu esencia
Te llevaste tu cuerpo, pero no mis manos
Te llevaste el motivo, pero no las ganas
¿Por qué no te llevas también la cama?

Ahora te busco en tu noche
Agudizo el oído en mi habitación
Creo que te veo, creo que te escucho
Creo sentir tus labios en los míos
¿Te robaste también mi razón?

0 comentarios: